Guatemala feliz... a pesar de todo... Segun IDH

A pesar de que el país se sitúa entre los últimos del continente en educación, con tasas de trabajo informal del 70 por ciento y un índice de homicidios que se encuentra entre los más altos del planeta, los guatemaltecos hacen lo posible por ser felices.

Una nota sorprendente

La puntuación de satisfacción con la vida en Guatemala se incluye entre las 25 más altas de los 169 países clasificados.

Estos datos fueron extraídos de del índice Percepciones de bienestar y felicidad individual, que forma parte del último informe de desarrollo humano (IDH) mundial de las Naciones Unidas.

Según este índice, que mide la percepción del trabajo, salud o nivel de vida, el 92 por ciento de entrevistados se mantiene satisfecho con su trabajo; el 88 por ciento, con su salud; y el 76 por ciento, con su nivel de vida: porcentajes muy superiores a la mayor parte de países en puestos cercanos al de Guatemala, que figura en el puesto 116 del Índice de Desarrollo Humano.

Las potencias como Japón, Francia, Bélgica o Israel, situados en los primeros índices de la tabla, tienen índices de satisfacción de vida muy inferiores al del guatemalteco.

Retos pendientes

Eso sí, pese a la percepción de la felicidad, Guatemala continúa en los últimos puestos latinoamericanos —entre último y penúltimo— en los aspectos de salud y educación: a la cola del continente en años de escolaridad —cuatro años en promedio—, de mortalidad materna, tasa de fertilidad de adolescentes y educación secundaria.

Un cambio en la metodología realizado en el último informe para medir con mayor exactitud las diferencias entre la población ha hecho más latente la desigualdad.

Por ejemplo, en la parte económica, que deja atrás el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita para pasar a medir el Ingreso Nacional Bruto—basado principalmente en encuestas en hogares—, Guatemala perdió 42.5 puntos en el índice de ingresos ajustado por desigualdad. Un hecho que evidencia que la progresiva mejora del PIB nacional no se distribuye en la población de la misma forma.

Las diferencias entre hombres y mujeres en el país, según los parámetros utilizados por las Naciones Unidas, también figuran entre las más altas del planeta, superiores a todos los países del continente, a excepción de Haití.

Aún así, quizá sea esa forma de ver la vida que tiene el guatemalteco lo que mantenga la esperanza de un mejor futuro, contra todo pronóstico.

La mejor Fotografía de la naturaleza

"Una maravilla de hormigas" muestra una escena de un grupo de estos insectos en lo que parece un esfuerzo organizado por obtener alimento, en una fotografía que Mate tomó en mitad de la noche, proyectando el flash sobre el reverso de la hoja.


El jurado valoró especialmente la calidad "artística" de la instantánea, que será expuesta a partir de mañana viernes en el Museo de Historia Natural junto a otras 100 fotografías galardonadas en las distintas categorías que reconoce este prestigioso concurso.

La imagen fue seleccionada de una colección presentada para participar en el premio "Erik Hosking", que reconoce el mejor trabajo de conjunto de fotógrafos de entre 18 y 26 años.

Mate, de 25 años, manifestó a la BBC antes de que se conociera el fallo que la de las hormigas es su fotografía favorita. "Me gusta fotografiar la acción y puedo encontrar muy pocos ejemplos de acción en el mundo macro", manifestó.

"Muestra muchas actividades diferentes en la misma fotografía, cómo (las hormigas) cortan las hojas, cómo las transportan. Y las siluetas ofrecen algo diferente", añadió.

Mate realizó su trabajo durante una estancia de seis meses en Costa Rica, donde quedó fascinado con las hormigas comedoras de hojas, sintiéndose frustrado inicialmente, dado que estos insectos sólo realizan esta actividad durante las noches.

"Esto hizo que mi trabajo fuera muy difícil, pero entonces tuve la idea de poner un flash detrás de la hoja", explicó.

La BBC informó de que los premios de esta edición han tenido un tono sutilmente diferente al de años anteriores.
Se ha instaurado una nueva categoría, la de Fotoperiodista de Naturaleza del Año, en la que compitieron imágenes relacionadas con la explotación de la naturaleza por parte de los seres humanos.

El ganador fue Mark Leong, que documentó la multimillonaria industria que hay detrás de esta actividad.
Entre sus fotos figuran la de un oso al que se le extrae la bilis y la de un mono al que se le están arrancando los dientes antes de ser vendido como animal de compañía.

Otras categorías fueron Premio Joven Fotógrafo de Naturaleza del Año (menos de 17 años), que fue para Fergus Gill por segundo año consecutivo por "El Momento Congelado", que muestra a un pájaro en una pequeña rama de bayas en el jardín de su casa.

El jurado describió la foto como "una joya", en la que el pájaro "parece posar para el cuadro de un artista"

Hormigas

El Serengueti podría ser solo un recuerdo

PARQUE NACIONAL
SERENGETI, Tanzania — En esta infinita extensión de hierba amarilla, cada primavera dos millones de gñus, cebras, gacelas y otros animales herbívoros marchan hacia el norte en busca de pasturas más verdes mientras leones y hienas los acechan y los buitres los sobrevuelan. Se
llama la Gran Migración, y se le considera una de las concentraciones de vida animal más espectaculares del planeta. Pero cuánto más seguirá existiendo, es otra historia. El presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, que obtuvo la reelección en reñidos comicios el 31 de octubre, planea construir una autopista nacional a través del parque Serengeti, que atravesaría la ruta migratoria
y llevaría un denso tránsito de camiones cargados y autobuses veloces al camino de las manadas
de animales.
Científicos y grupos conservacionistas pintan un panorama desolador de lo que podría pasar a continuación: animales raros como los rinocerontes arrollados, construcción de vallas, semillas que se adhieren a las llantas de los autos y se extienden por todo el parque, interrupción
de la migración y un daño grave e irreversible para todo el ecosistema. “El ecosistema del Serengeti es una de las maravillas del planeta”, dijo Anne Pusey, una antropóloga de la Universidad Duke en Carolina del Norte. “Hay que preservarlo”.
Ninguno de los principales grupos conservacionistas que presionan a Kikwete para que reconsidere su decisión dice que intenta bloquear la construcción de la autopista nacional.
Sólo se oponen a que atraviese el Serengeti. Pero pocas cosas simbolizan mejor el progreso que una carretera. Esa ruta comunicará zonas marginadas del norte de Tanzania y fue una de las promesas electorales de Kikwete.


Salvator Rweyemamu, el vocero del presidente, dijo que Tanzania había hecho más que la mayor
parte de los países para proteger la vida silvestre y agregó, con evidente frustración, que “ustedes
siempre hablan de los animales, pero tenemos que pensar en la gente”. Centenares de miles de
personas dependen aquí del turismo para subsistir. El Serengeti, por otra parte, es como
una gigantesca máquina registradora para Tanzania, dado que atrae más de cien mil visitantes por
año, genera millones de dólares en entradas al parque y contribuye a impulsar el multimillonario sector de safaris de Tanzania. “Si algo malo le sucede al Serengeti, estamos perdidos”, dijo Charles Ngereza, un operador turístico de Tanzania.
La mayor parte de la población de Tanzania vive con unos pocos dólares por día, de modo que el desarrollo económico fue un tema muy presente en la elección. La corrupción, sin embargo, es una creciente preocupación. Se ha acusado al partido gobernante de Kikwete de dilapidar
millones de dólares del Tesoro mediante la concesión de contratos a compañías fantasma.
“Las masas están descontentas. Quieren un cambio”, dijo Azaveli Lwaitama, analista político

de la Universidad de Dar es Salaam. Eso puede ser cierto en las ciudades, pero en las zonas rurales, donde vive la mayor parte de la población, el presidente sigue teniendo mucho apoyo.
En Engare Sero, un pueblo de seis mil habitantes, en su mayoría pastores masai, casi todos los entrevistados el mes pasado contestaron que votarían a Kikwete. Engare Sero se encuentra en la ruta de la carretera de 480 kilómetros prometida, que ya está marcada con pintura roja en las rocas. Aquí los únicos caminos son sendas de grava cuyo recorrido destroza la espalda.
El jefe Loshipa Sadira habló de las razones por las que la gente quería la autopista: productos más baratos, acceso más rápido al hospital, mejor comunicación con las ciudades y la oportunidad de contar algún día con electricidad y servicio de telefonía celular. Es difícil rebatir sus argumentos. Loshipa y su familia subsisten como pastores de vacas en un lugar desértico. Hay praderas fértiles cerca, pero en su mayor parte están reservadas para los animales.
Esa política se remonta a la época colonial, cuando se expulsó a los masai de sus tierras en aras de la conservación. Eso sumió a muchos masai en la miseria, por lo que los hombres
jóvenes van a las ciudades a vender tanzanita –piedra semipreciosa local– o buscar empleo. El jefe Sadura agregó que su gente no sólo quiere la autopista, “hace años que rezamos por su
construcción”, dijo.

On how english teachers can go nuts...

English is a screwy language. There’s just no logic to it. Why is daughter pronounced daw-ter, but laughter not law-ter? How can though, through, and tough look so similar and yet sound so different? Why does I come before E except after C? What’s so effing SPECIAL about C?

This is the reason that people who speak more sensible languages approach English with stumbling trepidation. English is insane. It has the capacity to confuse even the smartest of its native speakers—including scientists, engineers, and company presidents—especially when it has to be put down on paper.

This I know from experience. As a copywriter, a large part of my job is to translate pages upon pages of “writing written by non-writers” into copy that is short, persuasive, easy-to-read, and yes—perfectly spelt and grammatically (or at least colloquially) correct.

Nobody knows the troubles I’ve seen.

For the most part, each person is unique in terms of writing disability (myself included). But there are some crimes of confusion—particularly when it comes to spelling—that I come across on an almost daily basis. And like overstaying guests, they’ve begun to grate on my nerves, becoming more and more unforgivable with each unwelcome appearance. Such as:

1. YOU’RE and YOUR
If you have no idea when to use which … well, you’re not on your own. This is perhaps the most common mistake of all. Heaven knows why. The distinction is really quite simple:

• You’re is used to substitute the words you are.
• Your is a word you use when referring to something that belongs to the person you’re speaking to. “Your purse,” “your coat,” and so on—and not “Your late!” or “Your wrong!”

2. IT’S and ITS
Close cousins of you’re and your, it’s and its suffer about the same amount of misuse.

• It’s (with an apostrophe) replaces It is or It has. (It’s easy to remember!)
• Its (with no apostrophe) refers to something that belongs to “it.” (Its meaning is clear!)

 

3. THEY’RE, THEIR, and THERE

Ah, the triple treat … or terror, as the case may be:

• They’re is short for They are.
• Their refers to something that belongs to “them.”
• And there is simply “not here.”

 

“They’re going to their house, which is over there.”

 

4. TO and TOO
When you mean overly, please remember to add the extra O—or face the consequences. I once received a heated text message that was meant to make me angry: “TO BAD!” it shouted in loud, aggressive capitals. I ended up in uncontrollable giggles instead. Too bad indeed.

5. LOOSE and LOSE
This one really drives me batty. And when I lose my mind, I often let loose a string of expletives. When what you want to say is the opposite of find, then lose the extra O. Loose (with two o’s) is the opposite of tight.

Like I said, these little confusions are pretty common. They don’t actually bother me half as much as the non-words I often find littering notes, emails … even official business memos. Words like:

 

6. IRREGARDLESS
Hundreds of people use this word (often with passion!), both in speech and writing, every day—but the truth is, it doesn’t exist! The real word is regardless.

7. ALOT
Anyone who insists this is a word is spouting ALOT of baloney. If you’ve ever written this non-word, what you probably meant was either a lot (meaning “many”) or allot (to ration or allocate).

8. AHOLD
Boy, would I love to get a hold (two words, not one) of the person who decided to just forget the space and make up “ahold new word.”

Guilty? Don’t sweat it. Its nothing to loose sleep over. Your not to bad. Their are alot of people in the same boat, irregardless of what you may think. Just get ahold of you’reself, take a few mental notes, and move on from here.

Please?